24.2.13

May Swenson - Al principio, al final




AL PRINCIPIO, AL FINAL

Al principio las pendientes son visibles,
los picos están más altos que nunca.
Hasta que al final los picos

están más abajo.
Los valles se hacen profundos.
Es una ola

que crece y retrocede.
Oscureciéndose después
hacia las laderas,

agrietándose en lo cóncavo,
¿qué se puede hacer
salvo quedarse con los ojos abiertos y amar

la ola? La ola que nos dio
enormes alegrías
nunca igualadas,

y que nos va a dar,
hasta que rompa,
oh ¿qué

sorpresas, libertades, abismos?
¡Sentir, sentir!
Ser el instrumento

y la herida de la emoción.
Estar abierto a la emoción
en el pecho que explota, la ola.





Versión de Tom Maver

ºººº



AT FIRST, AT LAST

At first the dips are shallow,
the peaks ever higher.
Until at last the peaks

are lower.
The valleys deepen.
It is a wave

that mounts and recoils.
Coming then to shadows
on the slopes,

rifts in the concaves,
what is there to do
but lie open-eyed and love

the wave? The wave that gave us
high joys
never again to be matched,

and shall give us,
till it breaks,
oh what

surprises, releases, abysses?
To feel! To feel!
To be the instrument

and the wound of feeling.
To lie open to feeling
on the exploding breast, the wave.



del libro de poemas Half sun half sleep. New poems. Charles Sribner’s Sons, New York, 1967.

17.2.13

Anaïs Nin - Diarios, marzo del 32




MARZO DE 1932
[Fragmento]


Supongo, Henry, que estás sufriendo por el esfuerzo que te dan las completas revelaciones acerca de vos mismo y de June, por la franqueza inexorable pero obtenida dolorosamente. Tenés momentos de reserva, en que sentís que estás violando intimidades sagradas, la secreta vida tanto de tu propio ser como la de otros.
Por momentos estoy dispuesta a ayudarte a causa de nuestra común pasión por la verdad. Pero duele, Henry, duele. Trato de ser honesta en mis diarios, día a día.
En un sentido tenés razón, cuando hablás de mi honestidad. Es un esfuerzo, de todas maneras, teniendo el cuenta el usual resguardo humano o femenino. Resguardarse no es femenino, masculino, ni es un truco. Es el terror ante la destrucción total. Lo que analizamos completamente, ¿va a morir? ¿Va a morir June? ¿Va a morir nuestro amor de golpe, instantáneamente si hacemos de él una caricatura? Henry, hay un peligro en tanto conocimiento. Tenés una pasión por conocer de manera absoluta. Es por esto que la gente te va a odiar.
Y a veces creo que tu análisis incesante de June deja algo afuera, los sentimientos que tenés por ella más allá del conocimiento o a pesar del conocimiento. A menudo veo cómo llorás por lo que destruís, cómo querés parar y sólo adorar; y parás, y un momento después estás de vuelta con un cuchillo como un cirujano.
¿Qué vas a hacer después de que hayas revelado todo lo que haya por conocer acerca de June? La verdad. Cuánta ferocidad hay en tu búsqueda. Destruís y sufrís. De alguna extraña manera no estoy con vos, estoy en contra tuya. Estamos destinados a sostener dos verdades. Yo te amo y te combato. Y vos, lo mismo. Vamos a ser más fuertes por esto, cada uno, más fuertes con nuestro amor y nuestro odio. Cuando caricaturizás y determinás y destruís, te odio. Quiero responderte, no con débil y estúpida poesía sino con un asombro grande como tu realidad. Quiero luchar contra tu bisturí con todas las fuerzas ocultas y mágicas del mundo.
Quiero a la vez combatirte y aceptarte, porque como mujer adoro tu coraje, adoro el dolor que engendra, adoro la batalla que llevás dentro y que yo sola veo en su total magnitud. Tenés razón. El mundo está para ser caricaturizado pero sé, también, cuánto podés amar eso que caricaturizás. ¡Cuánta pasión hay en vos! Es eso lo que siento en vos. No siento al sabio, al que revela, al observador. Cuando estoy con vos, es la sangre lo que siento.
Esta vez no vas a despertar de los éxtasis de nuestros encuentros para revelar sólo los momentos ridículos. No. No lo vas a hacer esta vez, porque mientras vivimos juntos, mientras examinás mi rouge que se corre del diseño de mi boca, extendiéndose como sangre después de una operación (me besaste y ya no había más, el diseño se perdió como en una acuarela los colores se corren); mientras hacés eso, yo me agarro del asombro que me frota (el asombro, oh, el sombro de que esté acostada debajo tuyo), y te lo traigo, lo respiro encima tuyo. Tomalo. Me siento pródiga de sensaciones cuando me amás, sensaciones tan afiladas, tan nuevas, Henry, sin parecido con otros momentos, tan nuestros, tuyos, míos, vos y yo juntos, no cualquier hombre o cualquier mujer juntos.
Qué es más emotivamente real que tu cuarto. La cama de hierro, la almohada dura, el único vaso. Y todo destella como el cielo del 4 de julio a causa de mi alegría, la suave inflamación de alegría que vos encendiste en mi vientre. El cuarto se llenó con la incandescencia que vertiste en mí. El cuarto va a estallar cuando me siente al lado de tu cama y me hables. No oigo tus palabras: tu voz reverbera sobre mi cuerpo como otra clase de caricia, otra clase de penetración. No tengo poder sobre tu voz. Viene derecho de vos a mí. Podría taparme las orejas que lograría filtrarse hasta mi sangre y hacerla levantarse.
Soy impermeable al chato ataque visual de las cosas. Veo tu camisa caqui colgada de un clavo. Es tu camisa y puedo verte en ella – vos, usando un color que detesto. Pero te veo a vos, no tu camisa. Algo se agita en mí al verla y es sin dudas al humano que veo. Es una visión del humano revelando una increíble delicadeza. Tu camisa caqui y vos son el hombre que ahora es el eje de mi mundo. Revoloteo alrededor de la riqueza de tu ser.
“Vení cerca mío, más cerca. Te prometo que va a ser hermoso”.
Mantenés tu promesa.
Escuchame, no creo que yo sola sienta que estamos viviendo algo nuevo porque sea nuevo para mí. No veo en tu escritura ninguno de los sentimientos que me mostraste ni ninguna de las frases que usaste. Cuando leo tu escritura, me pregunto, ¿Qué episodio vamos a repetir?
Vos llevás a cuestas tu visión, y yo la mía, y ambas se mezclaron. Si a veces veo el mundo como vos lo ves (porque son las putas de Henry, yo las amo), vos a veces lo verás como yo. 



En inglés puede leerse acá

11.2.13

Jimi Hendrix - A la deriva



A LA DERIVA

A la deriva
en un mar de lágrimas olvidadas
en un bote salvavidas
navegando hacia tu amor
yendo a casa.

A la deriva
en un mar de viejos corazones rotos
en un bote salvavidas
navegando hacia tu amor
yendo a casa.





del disco First rays of the new rising sun

ºººººººººººººººººººººººººº

DRIFTING


Drifting
On a sea of forgotten teardrops
On a lifeboat
Sailing for
Your love
Sailing home

Drifting
On a sea of old heartbreaks
On a lifeboat
Sailing for
Your love
Sailing home




3.2.13

Joseph Brodsky - Carta a un arqueólogo





CARTA A UN ARQUEÓLOGO

Ciudadano, enemigo, nene de mamá, idiota, completa
basura, mendigo, canalla, refugiado, chiflado;
un cuero cabelludo tantas veces metido en agua hirviendo
que el diminuto cerebro se siente totalmente cocinado.
Sí, vivimos acá, entre estos escombros de concreto, ladrillo,
madera, a los que ahora ustedes vienen a revisar de cabo a rabo.
Teníamos todos los cables cruzados, electrificados, enredados y trenzados.
Y también: no amamos a nuestras mujeres pero nos daban hijos.
Agudo es el sonido de la pica que lastima al hierro muerto; igual,
es más suave de lo que nos dijeron o de lo que nosotros mismos dijimos.
¡Extranjero!, movete con cuidado entre nuestra carroña:
lo que parece carroña para vos, es libertad para nuestras células.
Dejá nuestros nombres en paz. No reconstruyas esas vocales,
consonantes y demás: no se van a parecer a las alondras
sino a un sabueso demente que devora con sus fauces
sus propios rastros, heces, y ladra, y ladra.







Versión de Tom Maver


ºººººº




LETTER TO AN ARCHEOLOGIST
  
Citizen, enemy, mama's boy, sucker, utter
garbage, panhandler, swine, refujew, verrucht;
a scalp so often scalded with boiling water
that the puny brain feels completely cooked.
Yes, we have dwelt here: in this concrete, brick, wooden
rubble which you now arrive to sift.
All our wires were crossed, barbed, tangled, or interwoven.
Also: we didn't love our women, but they conceived.
Sharp is the sound of pickax that hurts dead iron;
still, it's gentler than what we've been told or have said ourselves.
Stranger! move carefully through our carrion:
what seems carrion to you is freedom to our cells.
Leave our names alone. Don't reconstruct those vowels,
consonants, and so forth: they won't resemble larks
but a demented bloodhound whose maw devours
its own traces, feces, and barks, and barks. 

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