30.3.13

Regina Spektor - Firewood




El piano todavía no es leña
Quieren acordarse pero siguen olvidando
que el corazón late de tres en tres
como un vals
y nada puede evitar que bailes

Levantate de tu fría cama de hospital
No te estás muriendo
Todos saben que vas a vivir
Así que podrías empezar a esforzarte

El piano todavía no es leña
pero el frío se pone cada vez más frío
así que pronto podría ser
que lo aparte, llame a mis amigos
y nos calentemos las manos junto al fuego

No me mires así
No juzgues tan rápido
No sabés
Sólo estás espiando
Todos saben que nos vamos a lastimar
Pero al menos nos vamos a lastimar intentando

El piano todavía no es leña
Pero un corazón puede ser ayudado
y se pone a juntar arrepentimientos
Algún día te vas a levantar y sentir un gran dolor
y vas a extrañar cada juguete que hayas tenido

Querrás volver
Ser chico otra vez
Nada puede volver más lento el llanto
Vas a descolgar el reloj de la pared
y vas a desear que estuviera mintiendo

Amá lo que tenés y vas a tener más amor
No te estás muriendo
Todos saben que vas a amar
Aunque no haya cura todavía para el llanto.





Versión de Tom Maver




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Firewood

The piano is not firewood yet
They try to remember but still they forget
That the heart beats in threes
Just like a waltz
And nothing can stop you from dancing

Rise from your cold hospital bed
You're not dying
Everyone knows you're going to live
So you might as well start trying

The piano is not firewood yet
But the cold does get cold
So it soon might be that
I'll take it apart, call up my friends
And we'll warm up our hands by the fire

Don't look so shocked
Don't judge so harsh
You don't know
You are only spying
Everyone knows it's going to hurt
But at least we'll get hurt trying

The piano is not firewood yet
But a heart can't be helped
And it gathers regret
Someday you'll wake up and feel a great pain
And you'll miss every toy you've ever owned

You'll want to go back
You'll wish you were small
Nothing can slow the crying
You'll take the clock off of your wall
And you'll wish it was lying

Love what you have and you'll have more love
You're not dying
Everyone knows you're going to love
Though there's still no cure for crying


del disco What we saw from the cheap seats

24.3.13

Sharon Olds - Todo



TODO

La mayoría de nosotros nunca somos concebidos.
Muchos nunca nacemos-
vivimos en un océano privado por horas,
semanas, con miembros de más o de menos,
o sosteniendo nuestra pobre segunda cabeza
que crece del pecho, en nuestros brazos. Y muchos,
frutos de mar dentro de la concha, soñando con algas marinas
y moluscos, somos sacrificados en los primeros meses.
Y algunos de los que nacen sólo viven minutos,
otros por dos o tres meses,
o cuatro, y cuando mueren, todo
muere –la tierra, el firmamento-
y el amor queda donde nada queda, y busca.






Versión de Tom Maver

Este poema abre el libro One secret thing
Ed. Alfred A. Knopf, New York, 2008.

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EVERYTHING

Most of us are never conceived.
Many of us are never born –
we live in a private ocean for hours,
weeks, with our extra or missing limbs,
or holding our poor second head,
growing from our chest, in our arms. And many of us,
sea-fruit on its stem, dreaming kelp
and whelk, are culled in our early months.
And some who are born live only for minutes,
others for two, or three, summers,
or four, and when they go, everything
goes - the earth, the firmament –
and love stays, where nothing is, and seeks.



17.3.13

Nuevo blog: Malón Malón

Amigos, hoy me tomo un descanso para contarles de un nuevo blog que creamos junto al amigo y poeta Patricio Foglia.

Se trata de un proyecto que pretende ser una especie de antología de poetas jóvenes de Argentina, pero no sólo de poesía. También habrá ilustraciones y un espacio crítico donde otro poeta hará una nota o comentario a la selección de poemas.

Lo acabos de comenzar, todavía se le ven los andamios. Pero falta nada para que lo terminemos de pulir y publiquemos la primera entrada bien armada.

El blog se llama Malón Malón y la dirección es: http://malonmalon.blogspot.com.ar/

Ahora bien, es muy importante para el proyecto que cada uno de ustedes entre en la página que hicimos en Facebook y ponga "me gusta", acá el link: http://www.facebook.com/pages/Mal%C3%B3n-Mal%C3%B3n/152408198254229

Con su ayuda en la difusión esto puede tener mucho mayor alcance.

Les mando un saludo desde Argentina, les agradezco la ayuda
y me despido ahora hasta la semana que viene
cuando quizá ya tenga un largo y hermoso poemas de Adrienne Rich traducido.

Tom

10.3.13

Eric Schierloh: traducir y editar a Theodore Enslin


 (1925-2011)

Esta vez el poeta, traductor y novelista Eric Schierloh* traduce un poema de Theodore Enslin y hace una nota.


Poema #43 del libro Love and Science (Kenosha: Light and Dust Books, 1990). La traducción está tomada de Fin del invierno en Maine & otros poemas de T.E. (Buenos Aires: Barba de Abejas, 2012).





43

Ver     en la forma en que un poema ve
y que podría ser mejor que la forma usual de ver
no una forma fácil     de ver     algunos
podrían llamarla turbia     nunca enfocada
en ver lo que es difícil     necesario
para sobrevivir     un poema que no razonará
o proyectará     sólo un intento de lo que dice
en lo que es     incluso el fracaso
del poema     también     pero ese no es
todo el asunto     el poema puede fracasar
como todo     está la posibilidad
de que de improviso     no conozca este lugar
apenas estoy aquí     el poema está aquí




NOTA: Yo creo que también de la poesía de Ted puede decirse lo que Ishmael aseguraba sobre la isla Rokovoko, donde había nacido su amigo Queequeg: «No está marcada en ningún mapa: los sitios de verdad no lo están nunca» (Moby Dick, XII). Así, entonces, es como llego a ella: naufragando entre los restos de otras lecturas. Luego, una vez que su poesía deja de ser un lugar por completo desconocido, gracias a muchas horas de lectura y traducción, pasa a resultarme, por fin, algo familiar; con el tiempo (un tiempo cuyo movimiento es doble porque lee hacia afuera y a su vez introspecciona, por así decir, lo leído) este sentimiento se profundiza con algunos de los más de 60 libros que Ted escribió durante su larga y solitaria vida agreste (gran parte de ella vivida con mucha simpleza e intensidad en los duros bosques de Maine, esa región del norte donde las montañas blancas se perpetúan en el mar a través de ríos cuyos nombres musicales y poéticos son Penobscot, Kennebec, Androscoggin, Saco, &c): el gran The Weather Within (1985) es, con seguridad, uno de ellos, y la lista continúa con Fever Poems (1974), New Sharon’s Prospect (1962; próximamente en Barba de Abejas) y Love and Science, entre otros.

El poema #43, que traduje hace cosa de un año cuando armaba Fin del invierno en Maine, la primera antología de la poesía de Ted en español, me parece algo especial porque tiene una extraña forma de tejer esas dos ideas que son como satoris sumamente afilados y engañosos. Por un lado, está esa verdad evidente y hasta efímera (a primera vista) pero que, en efecto, sigue trabajando su sentido trascendente en el lector durante mucho tiempo, por no decir siempre: «Ver en la forma en que un poema ve». Por el otro, está esa idea del fracaso del poema que no es la del fracaso de un mal poema (porque ese sería un fracaso menor, en todo caso) sino del fracaso del poema con/para/en el poeta: es decir, la posibilidad de perderse, la posibilidad de que ese poema/diario (como lo son buena parte de los poemas de Ted) se diga (a él, mediante él y al poeta: una misma cosa, al fin y al cabo, aunque los pronombres y las palabras en definitiva deben mantener separados) que está perdido (que se perdió o desperdició el momento del día, o una visión, o la luminosa mañana de otoño colada por las últimas hojas del fresno blanco, &c, pues la lista es infinita como las contingencias de una vida); porque si el poema no es revelador, entonces es posible que ese hombre parado en medio del mundo que eligió/construyó ya «no conozca este lugar». Dice «apenas estoy aquí», y hay esperanza, entonces, en el mismo (uni)verso, después de la breve cesura: «el poema está aquí».

Para Ted la escritura es vida, está aquí, y es vida que se afirma/es reafirmada en/por el poema.




ºººººº


43

To see in the way a poem sees/ that would be better than usual seeing/ not an easy way to see some/ would call it clouded never having focused/ to see what is difficult necessary/ to survive a poem which will not reason/ or project it tries only for what it says/ in what is yet the failure/ of the poem too but that is not/ the whole of it the poem may fail/ as anything there is the chance/ burst out of I do not know this place/ I am merely here the poem here




ºººººº

*Eric Schierloh (1981) ha publicado las novelas Formas de humo (Beatriz Viterbo, 2006), Kilgore (Bajo la luna, 2010) y Donde termina el desierto (Bajo la luna, 2012). Con becas de investigación del Fondo Nacional de las Artes realizó las primeras traducciones al español de la poesía de Herman Melville, Lejos de tierra & otros poemas (Bajo la luna, 2008) y de Henry David Thoreau, La canción del viajero & otros poemas (Barba de Abejas, 2012). Próximamente aparecerán los libros de poemas El Mamut (Poesía reunida 2001/2004, Bajo la luna), Frío en las regiones equinocciales (Barba de Abejas) y Diario a bordo del Meteor (1860) & otros textos (Bajo la luna). Vive en City Bell, provincia de Buenos Aires, desde donde dirige la editorial artesanal & digital Barba de Abejas.



Gracias, Eric!

3.3.13

Anis Mojgani - Ciencia y magia en cantidades iguales



Un arco y una flecha, ambos recuerdan el mismo árbol del que salieron. Cómo, en otro cuerpo, absorbían agua y luz con avidez. La magia de ese pasado es algo científico. Hay algo en la música que nos olvida, cuando escuchamos somos recordados. La ciencia de esto es algo mágico. Cuando estás parado en una terraza, en la oscuridad, y el cielo y las estrellas están encima tuyo como una colección de espejos que están demasiado lejos para ver qué reflejan, y de sus cuerpos se puede decir que están haciendo ruido y en silencio al mismo tiempo, y hay una quietud que te rodea, una quietud que te cubre las rodillas, sube hasta tu cintura, sumerge todo tu cuerpo, tu diminuta existencia, hasta que dejás de saber cuál parte tuya es y cuál no es parte del universo, hay una conversación sucediendo. Una conversación entre vos y el mundo que te rodea, una conversación donde hablamos con nosotros mismos. Así que llamen a este año el año del sinónimo, el año en que el sinónimo se completa, llamen a éste, el año en que la inocencia de los resultados es impulsada hacia la acción, díganme ingenuo, pero todavía creo en el poder de la bondad, en que no es simplemente una manera de vivir su vida, sino cómo nuestros cuerpos están construidos para operar, que hay una nobleza programada en nuestros corazones.

Durante los últimos seis años viví de la poesía. Viajé a lo largo de los estados, hice shows, festivales, para variadas audiencias, de diferentes tamaños y tipos. Paso aproximadamente de 4 a 6 meses de gira. Y el resto del año tengo la libertad de sentarme en casa, y diligentemente crear y escribir… en principio. De todas maneras es asombroso, una bendición que pueda ver este mundo gracias a la poesía, de que pueda mantenerme con algo que amo hacer, ¡algo que amo hacer! Y esto no es nada especial, no siento que haya nada inherentemente especial en esto. El trabajo de un poeta no es como un trabajo típico de todos los días, una ocupación media, pero no es especial tampoco. No hay nada especial acerca de mí, salvo, a lo mejor, por mis pestañas. Mis pestañas son las más largas que cualquiera jamás encuentre. Así que nada especial acerca de mí, salvo mis pestañas, y nada más. Pero nada más especial que cualquiera de ustedes tenga. Hay talentos en nosotros que nos permiten distinguirnos de diferentes modos que aquellos que nos rodean. Y estos talentos residen dentro de cada uno, y sólo es cuestión de descubrir dónde están, desenterrarlos y sacarlos a la luz del mundo, diciendo: “Esto soy yo. Esto es lo que puedo hacer”.

Cómo uno hace esto se reduce a tres cosas en las que creo. Uno, somos inherentemente nobles. Dos, el universo cree en nosotros, no podemos caer, sólo aterrizar. Tres, no tenemos que temer miedo a decidir. Cuando aplicamos esta valentía a esa nobleza inherente, un coraje despierta en nosotros que nos permite movernos entre lo riesgoso, a arriesgarnos para abrazar de modo más total la felicidad y darnos cuenta de modo cabal quiénes somos.

[]

(photo by Jered Scott)

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