12.10.14

Rafeef Ziadah - Enseñamos vida, señor






Enseñamos vida, señor

Hoy mi cuerpo fue una masacre televisada.

Hoy mi cuerpo fue una masacre televisada que tuvo que entrar en una declaración de pocas palabras.

Hoy mi cuerpo fue una masacre televisada que tuvo que entrar en las palabras contadas de un extracto lleno de estadísticas para que obtuviera respuestas mesuradas.

Y perfeccioné mi inglés y aprendí las resoluciones de la UN.

Sin embargo, me preguntaron, Srta. Ziadah, ¿no cree que todo se resolvería si ud. simplemente dejara de enseñarle tanto odio a sus hijos?

Pausa.

Busco dentro mío fuerza para ser paciente pero no tengo paciencia en la punta de la lengua mientras tiran bombas en Gaza.

La paciencia acaba de huir de mí.

Pausa. Sonrisa.

Enseñamos vida, señor.

Rafeef, acordate de sonreír.

Pausa.

Enseñamos vida, señor.

Los palestinos enseñamos vida luego de que ellos hayan hecho sus acuerdos y sus muros apartheid, después del último cielo.

Enseñamos vida, señor.

Pero hoy mi cuerpo fue una masacre televisada que debió entrar en frases cortas y extractos.

Y sólo dénos una historia, una historia humana.

Verá, esto no es político.

Sólo queremos contarle a la gente de ud. y de su pueblo, así que dénos una historia humana.

No mencione esa palabra: “apartheid”,  “ocupación”.

Esto no es político.

Tiene que ayudarme como periodista a que la ayude a contar su historia que no es una historia política.

Hoy mi cuerpo fue una masacre televisada.

¿Qué tal si nos da la historia de una mujer en Gaza que necesita medicamentos?

¿O una de ud.?

¿Tiene suficientes huesos rotos para cubrir el sol?

Déme sus muertos y déme la lista de sus nombres en mil doscientas palabras.

Hoy mi cuerpo fue una masacre televisada que tuvo que entrar en frases cortas y sacaron las palabras que no fueran sensibles a la sangre terrorista.

Pero ellos sintieron pena.

Sintieron pena por el ganado en Gaza.

Entonces les di las resoluciones de la UN y las estadísticas y el nosotros condenamos y el nosotros deploramos y el nosotros rechazamos.

Y no son dos lados iguales: el que ocupa y el que es ocupado.

Y cien muertos, doscientos muertos y mil muertos.

Y entre los crímenes de guerra y la masacre, descargo palabras y hago una sonrisa “no exótica”, “no terrorista”.

Y cuento y recuento: cien muertos, doscientos muertos.

¿Hay alguien por ahí?

¿Alguien me escucha?

Quisiera poder llorar sobre sus cuerpos.

Quisiera poder correr descalza por cada campo de refugiados y cargar cada chico, cubrir sus oídos así no tienen que escuchar el sonido de los bombardeos para el resto de sus vidas como yo.

Hoy mi cuerpo fue una masacre televisada.

Y déjenme decirles que no hay nada que las resoluciones de la UN hayan hecho por esto.

Y ninguna frase, ninguna frase que se me haya ocurrido, no importa cuánto mejore mi inglés, ninguna frase, ninguna frase, ninguna frase les devolverá la vida.

Ninguna frase va a arreglar esto.

Enseñamos vida, señor.

Enseñamos vida, señor.

Nosotros, palestinos, nos despertamos cada mañana para enseñarle vida al mundo, señor.





Versión de Tom Maver




°°°°°°°°°°°°°

We teach life, sir

Today, my body was a TV’d massacre.

Today, my body was a TV’d massacre that had to fit into sound-bites and word limits.

Today, my body was a TV’d massacre that had to fit into sound-bites and word limits filled enough with statistics to counter measured response.

And I perfected my English and I learned my UN resolutions.

But still, he asked me, Ms. Ziadah, don’t you think that everything would be resolved if you would just stop teaching so much hatred to your children?

Pause.

I look inside of me for strength to be patient but patience is not at the tip of my tongue as the bombs drop over Gaza.

Patience has just escaped me.

Pause. Smile.

We teach life, sir.

Rafeef, remember to smile.

Pause.

We teach life, sir.

We Palestinians teach life after they have occupied the last sky.

We teach life after they have built their settlements and apartheid walls, after the last skies.

We teach life, sir.

But today, my body was a TV’d massacre made to fit into sound-bites and word limits.

And just give us a story, a human story.

You see, this is not political.

We just want to tell people about you and your people so give us a human story.

Don’t mention that word “apartheid” and “occupation”.

This is not political.

You have to help me as a journalist to help you tell your story which is not a political story.

Today, my body was a TV’d massacre.

How about you give us a story of a woman in Gaza who needs medication?

How about you?

Do you have enough bone-broken limbs to cover the sun?

Hand me over your dead and give me the list of their names in one thousand two hundred word limits.

Today, my body was a TV’d massacre that had to fit into sound-bites and word limits and move those that are desensitized to terrorist blood.

But they felt sorry.

They felt sorry for the cattle over Gaza.

So, I give them UN resolutions and statistics and we condemn and we deplore and we reject.

And these are not two equal sides: occupier and occupied.

And a hundred dead, two hundred dead, and a thousand dead.

And between that, war crime and massacre, I vent out words and smile “not exotic”, “not terrorist”.

And I recount, I recount a hundred dead, a thousand dead.

Is anyone out there?

Will anyone listen?

I wish I could wail over their bodies.

I wish I could just run barefoot in every refugee camp and hold every child, cover their ears so they wouldn’t have to hear the sound of bombing for the rest of their life the way I do.

Today, my body was a TV’d massacre

And let me just tell you, there’s nothing your UN resolutions have ever done about this.

And no sound-bite, no sound-bite I come up with, no matter how good my English gets, no sound-bite, no sound-bite, no sound-bite, no sound-bite will bring them back to life.

No sound-bite will fix this.

We teach life, sir.

We teach life, sir.

We Palestinians wake up every morning to teach the rest of the world life, sir.

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